Hacer una auditoría SEO no consiste en pasar una herramienta automática y descargar un listado de errores. En otras palabras, una auditoría sitio web es la revisión global de todos los factores que influyen en la visibilidad de una página.
Una auditoría bien hecha es el diagnóstico completo de la salud de una web, el equivalente a una revisión médica que permite detectar problemas invisibles, priorizar mejoras y sentar las bases de cualquier estrategia de posicionamiento.
Solo una auditoría SEO profesional puede detectar tanto los problemas visibles como los que afectan en profundidad al rendimiento de un sitio.
La diferencia entre una auditoría superficial y una auditoría profesional es clara:
- Una auditoría superficial se queda en lo evidente – comprobar títulos, mirar si carga rápido la web, detectar cuatro enlaces rotos – y poco más.
- Una auditoría profesional va mucho más allá: analiza el negocio, la competencia, el contexto del proyecto y la intención del usuario. No solo detecta fallos técnicos, sino que también evalúa si la web está alineada con los objetivos de la marca y si aprovecha todo su potencial en Google.
Para llevar a cabo una auditoría SEO se utilizan herramientas como Google Search Console, Screaming Frog, Semrush o Ahrefs, entre muchas otras. Pero la clave no está en el software: la clave está en la interpretación. Lo importante no es el informe en bruto, sino saber leer los datos, darles un sentido estratégico y traducirlos en un plan de acción real que genere resultados.
Estado inicial del proyecto
Antes de entrar en los aspectos técnicos, es fundamental analizar el punto de partida de la web. Este diagnóstico inicial funciona como referencia para medir avances y entender si los problemas detectados son coyunturales o estructurales.
Métricas en Google Search Console
El primer paso en una auditoría página web es entender cómo está funcionando en términos de tráfico y visibilidad. La primera fuente de información es Google Search Console, que ofrece datos esenciales sobre:
- Impresiones: cuántas veces aparece la web en los resultados de búsqueda.
- Clics: volumen real de tráfico orgánico recibido.
- CTR (Click Through Rate): proporción de clics respecto a impresiones, indicador clave de la relevancia de títulos y descripciones.
- Posición media: nivel de visibilidad de la web en el ranking de resultados.

No se trata solo de mirar cifras absolutas, sino de detectar tendencias. Un aumento en impresiones sin crecimiento en clics revela un problema de CTR; una caída repentina en posiciones puede deberse a cambios de algoritmo o a errores técnicos.
Core Web Vitals
La experiencia del usuario es ya un factor crítico de posicionamiento. Por ello, es necesario revisar los Core Web Vitals, tanto en móvil como en escritorio:
- LCP (Largest Contentful Paint): velocidad de carga del contenido principal.
- FID (First Input Delay): rapidez de respuesta a la interacción del usuario.
- CLS (Cumulative Layout Shift): estabilidad visual al cargar la página.

Estos indicadores muestran si la web ofrece una navegación fluida o si, por el contrario, presenta problemas que pueden limitar su rendimiento en buscadores.
Palabras clave posicionadas (en este caso he usado Semrush)
Para complementar los datos de Google Search Console, es recomendable usar herramientas como Semrush que permiten analizar las palabras clave en ranking:
- Número total de keywords posicionadas y evolución histórica.
- Palabras clave ganadas y perdidas en los últimos meses.
- Cambios de posiciones que evidencian mejoras o caídas.

Este análisis ayuda a comprender la capacidad actual de la web para captar tráfico orgánico, así como a identificar oportunidades de crecimiento en función de la demanda real de búsquedas en el sector.
Rastreo e indexación en una auditoría web
Para que un sitio web pueda posicionar en Google, es imprescindible que los buscadores puedan rastrear correctamente sus páginas e indexar solo aquellas que aportan valor. Esta parte de la auditoría se centra en comprobar cómo se comportan los robots de Google al visitar la web y qué problemas pueden estar limitando su visibilidad.
Robots.txt
El archivo robots.txt da instrucciones a los buscadores sobre qué secciones del sitio deben rastrear y cuáles deben ignorar.
Ejemplo: https://tudominiogestionado.es/robots.txt
- Qué debe incluir: acceso permitido a páginas importantes como categorías, productos, servicios o artículos de blog.
- Qué debe evitar: carpetas de prueba, URLs duplicadas, parámetros de filtrado o contenidos irrelevantes.
Un error frecuente es bloquear sin querer secciones que sí deberían aparecer en Google, o al contrario, permitir páginas que restan calidad al índice.
Sitemap.xml
El sitemap es el mapa del sitio que facilita a Google descubrir e indexar las URLs clave.
Al revisarlo debemos comprobar que:
- Contenga solo páginas válidas y útiles.
- No incluya páginas en idiomas incorrectos, URLs de prueba o duplicados.
- Esté actualizado y vinculado en Search Console.
Un sitemap mal configurado genera confusión y dispersa la autoridad del sitio.
Estado de indexación
Google Search Console nos permite ver cuántas páginas están indexadas y cuántas quedan fuera. Aquí aparecen problemas como:
- Errores 5xx (fallos de servidor).
- Errores 404 (páginas eliminadas que acaban en NOT FOUND).
- Páginas con “noindex” que no deberían estar bloqueadas.
- URLs bloqueadas por robots.txt que en realidad sí aportan valor.
- Duplicados con canonical incorrecto.
- Urls rastreadas y actualmente sin indexar.
- Urls descubiertas: actualmente sin indexar
Se deben analizar los contenidos para establecer prioridades de rastreo, optimizar el crawl budget y realizar las redirecciones pertinentes en los casos necesarios, indicando a Google cuál es el contenido correcto a mostrar o, en su caso, si el contenido ha sido eliminado definitivamente.
El objetivo es que Google indexe únicamente las páginas que aportan valor real para el usuario y el negocio.
Contenido mixto (HTTP y HTTPS)
Hablamos de contenido mixto cuando nos encontramos en un dominio con certificado SSL (https) que muestra contenido mediante http. Esto genera problemas de seguridad, ya que se dispone de un certificado SSL, sin embargo los contenidos no pasan a través del certificado ni por el protocolo https.
Si este problema no se soluciona, podrían darse mensajes de advertencia en navegadores como chrome o firefox diciendo que la página web no es segura del todo.
Dominio único (con www o sin www)
El dominio debe resolverse siempre en una sola versión (con o sin www). Si ambas están activas, se duplica el contenido y se divide la autoridad. Lo recomendable es redirigir de forma consistente a una única versión.
Cadenas de redirecciones y páginas espejo
Una cadena de redirección se produce cuando una URL redirige a otra, que a su vez redirige a otra distinta. Esto ralentiza el rastreo y puede provocar que Google no llegue a la página final. En este punto se revisa que:
- No existan cadenas largas de redirecciones.
- No haya páginas espejo (copias de la misma URL accesibles desde distintas rutas).
Optimización del crawl budget
El crawl budget es el tiempo que Google dedica a rastrear un sitio. Si se desperdicia en páginas sin valor (duplicadas, irrelevantes, en pruebas), Google rastreará con menos frecuencia el contenido realmente importante.
Para optimizarlo conviene:
- Reducir URLs innecesarias.
- Consolidar duplicados con canónicas o redirecciones.
- Mantener un sitemap limpio.
- Mejorar la velocidad del sitio para que los robots puedan visitar más páginas en menos tiempo.
Estructura web
La forma en que una web organiza sus contenidos influye tanto en la experiencia de usuario como en la manera en que los buscadores la rastrean y entienden. Una estructura clara permite que los visitantes encuentren fácilmente lo que buscan y que Google indexe de forma eficiente las páginas más relevantes.
Arquitectura web
Una buena arquitectura distribuye la web en pilares principales (home, categorías, productos, blog, noticias, etc.) y, a partir de ellos, organiza clústeres o subtemas que engloban todos los contenidos.
- Una arquitectura lógica favorece la indexación.
- Facilita al usuario navegar sin fricciones.
- Refuerza la relevancia de los temas principales del negocio.
En cualquier auditoría SEO web, comprobar que la arquitectura está bien definida es fundamental para facilitar la indexación.

En una auditoría web se comprueba si esta estructura es coherente, si refleja bien las prioridades del proyecto y si facilita el acceso a las páginas clave.
Profundidad de rastreo en una auditoría web
Otro paso de una auditoría SEO es revisar la profundidad de rastreo para evitar que las páginas importantes queden demasiado enterradas.
La profundidad de rastreo mide la cantidad de clics que un usuario (o un robot) debe realizar desde la home hasta llegar a una página.
- Páginas a 1 o 2 clics suelen rastrearse con más frecuencia y posicionar mejor.
- Páginas a más de 3 clics pierden visibilidad, ya que Google las visita con menos frecuencia.

Cuando se detectan URLs demasiado profundas, la solución es mejorar el enlazado interno, incorporándolas en menús, categorías o enlaces contextuales que reduzcan esa distancia.
💡 Un buen consejo: priorizar el enlazado de páginas estratégicas (categorías principales, artículos relevantes o productos clave) para que nunca queden enterradas en la arquitectura.
Pagerank interno
El pagerank interno refleja cómo fluye la autoridad dentro del propio sitio. Cuantas más veces enlazamos una página desde otras secciones, más importancia percibe Google que tiene.
- Las páginas con más enlaces internos concentran más autoridad.
- Una mala distribución puede dejar sin fuerza a páginas clave.

El objetivo en una auditoría es comprobar si el pagerank está bien repartido o si conviene redirigir autoridad desde páginas secundarias hacia aquellas que generan negocio.
Mini-checklist de estructura web
- ¿La arquitectura refleja de forma clara las prioridades del negocio?
- ¿Las páginas clave están a un máximo de 3 clics desde la home?
- ¿Se ha optimizado el enlazado interno para dar más fuerza a categorías y productos estratégicos?
- ¿El pagerank interno está bien distribuido o hay páginas que concentran demasiada autoridad sin ser prioritarias?
Auditoría técnica
Un servicio de auditoría SEO técnica se centra en revisar aquellos factores que afectan directamente al rastreo, la indexación y la velocidad de la web.
La auditoría técnica se centra en los elementos que determinan cómo los buscadores rastrean, interpretan y valoran una web. No corregir estos problemas puede limitar la visibilidad incluso aunque el contenido sea de calidad.
Análisis de URLs
Un rastreo completo permite identificar todas las URLs que componen la web: páginas HTML, imágenes, archivos CSS y JavaScript. En esta fase se evalúa si:
- El volumen de URLs indexadas es coherente con el tamaño real del proyecto.
- Existen URLs duplicadas, de prueba o innecesarias.
- Hay recursos que sobrecargan el rastreo (por ejemplo, demasiados parámetros o filtros).
Errores y redirecciones
Los códigos de estado HTTP revelan muchos problemas invisibles a simple vista:
- Errores 4xx (404, 403, etc.): páginas inexistentes o bloqueadas que conviene redirigir o eliminar.
- Errores 5xx: fallos de servidor que impiden que Google acceda a la web.
- Redirecciones 3xx: deben estar bien configuradas y evitar cadenas largas que ralenticen el rastreo.
Además, dentro de una auditoría SEO on page se revisan aspectos como títulos, encabezados y metadatos para asegurar que cada página esté bien optimizada.
Encabezados (H1 y H2)
Los encabezados estructuran el contenido y facilitan a Google entender de qué trata cada página. En la auditoría se comprueba:
- Que todas las páginas tengan un H1 único y descriptivo.
- Que no existan H1 duplicados o múltiples en la misma página.
- Que se utilicen H2 y niveles inferiores para jerarquizar la información.
Metadatos
- Los metadatos (title y meta description) son decisivos para el SEO y el CTR:
- Títulos: deben ser únicos, descriptivos y con una extensión adecuada (menos de 60 caracteres).
- Meta descripciones: no deben faltar, repetirse ni superar los 155–160 caracteres.
Imágenes
Un aspecto muy frecuente en las auditorías técnicas es la optimización de imágenes:
- Texto alternativo (ALT): todas las imágenes deben incluirlo para mejorar accesibilidad y SEO.
- Peso: imágenes excesivamente grandes (más de 100 KB) ralentizan la carga y afectan a Core Web Vitals.
Canónicas
Cada página debe definir correctamente su URL canónica, especialmente en sitios con categorías, filtros o versiones en varios idiomas. Esto evita problemas de contenido duplicado.
Profundidad de página
Es importante revisar que las páginas clave no estén enterradas a más de tres clics desde la home. Cuanto más profunda sea la página, menos frecuencia de rastreo recibirá y más difícil será posicionarla.
Enlaces salientes
Se deben detectar posibles enlaces rotos o enlaces externos que devuelven errores. Además, conviene revisar si los enlaces salientes aportan valor o simplemente dispersan autoridad.
Mini-checklist de auditoría técnica
- ¿El número de URLs indexadas coincide con la estructura real del sitio?
- ¿Existen errores 404, 5xx o redirecciones encadenadas?
- ¿Todas las páginas tienen un único H1?
- ¿Los títulos y meta descripciones están optimizados y sin duplicados?
- ¿Las imágenes tienen ALT y tamaño optimizado?
- ¿Las canónicas están bien implementadas?
- ¿Las páginas importantes están accesibles en menos de tres clics?
- ¿No hay enlaces salientes rotos?
Web Performance Optimization (WPO)
La velocidad y el rendimiento de una web no solo influyen en la experiencia del usuario, sino también en su capacidad de posicionar en Google. Una web lenta pierde visitas, aumenta la tasa de rebote y reduce las conversiones.
Core Web Vitals
Los Core Web Vitals son el estándar actual de Google para medir la calidad de la experiencia de carga:
- LCP (Largest Contentful Paint): tiempo en el que carga el elemento principal de la página.
- FID (First Input Delay): rapidez con la que responde la web a la primera interacción.
- CLS (Cumulative Layout Shift): estabilidad visual durante la carga.

Superar estos valores de referencia es esencial para garantizar que la web sea competitiva en los rankings.
Factores clave de rendimiento
Entre los elementos más comunes que afectan al rendimiento encontramos:
- Imágenes pesadas que ralentizan la carga.
- Uso excesivo de JavaScript y CSS, sin minificación ni carga diferida.
- Servidor poco optimizado, que incrementa los tiempos de respuesta.
- Recursos externos (fuentes, plugins, scripts de terceros) que añaden latencia.

Herramientas de análisis
Para auditar el rendimiento se pueden utilizar herramientas como PageSpeed Insights, GTMetrix o Lighthouse. Estas muestran tanto pruebas de laboratorio como métricas de campo (datos reales de usuarios), lo que permite obtener una visión más completa.
Recomendaciones prácticas
- Optimizar y comprimir imágenes (WebP o AVIF).
- Minificar y combinar archivos CSS y JS.
- Activar la carga diferida (lazy load) de imágenes y vídeos.
- Implementar sistemas de caché y un buen CDN.
- Monitorizar periódicamente los datos de campo para comprobar que las mejoras se mantienen.
Mini-checklist de WPO
- ¿La web aprueba los Core Web Vitals en móvil y escritorio?
- ¿Las imágenes están comprimidas y en formatos modernos?
- ¿El CSS y JS están minificados y optimizados?
- ¿El servidor responde en tiempos adecuados?
- ¿Se utiliza caché y/o CDN para mejorar la entrega de recursos?
- ¿Los recursos externos están controlados y no ralentizan la carga?
Autoridad del proyecto
La autoridad de una web es uno de los factores más influyentes en el SEO. Se construye principalmente a través de los enlaces entrantes (backlinks) y refleja la confianza que otros sitios transmiten hacia el proyecto. Una web con buena autoridad tiene más facilidad para posicionar frente a la competencia.

Análisis de backlinks
En una auditoría SEO es esencial revisar:
- Número de enlaces entrantes y su evolución en el tiempo.
- Diversidad de dominios de referencia: es más valioso tener enlaces desde muchos sitios distintos que cientos de enlaces desde uno solo.
- Calidad de las webs de origen: no todos los enlaces transmiten la misma fuerza.
Riesgo de toxicidad
No todos los enlaces son positivos. Enlaces de baja calidad, de directorios automatizados o de sitios penalizados pueden afectar negativamente. Por eso es recomendable:
- Evaluar la toxicidad del perfil de enlaces.
- Desautorizar aquellos que no aportan valor o puedan suponer un riesgo.

Estrategia de crecimiento
Más allá del análisis, la auditoría debe señalar oportunidades para mejorar la autoridad:
- Detectar menciones de marca sin enlace y convertirlas en backlinks.
- Aprovechar colaboraciones, medios locales o sectoriales para generar enlaces naturales.
- Crear contenido que tenga potencial de ser enlazado (guías, estudios, recursos útiles).
Mini-checklist de autoridad
- ¿Cuántos dominios de referencia enlazan actualmente?
- ¿La mayoría de los enlaces provienen de sitios relevantes y confiables?
- ¿Existen enlaces tóxicos que convenga desautorizar?
- ¿Se están aprovechando menciones de marca sin enlace?
- ¿Hay una estrategia definida para aumentar la autoridad del dominio?
Palabras clave y rendimiento de contenido
El análisis de palabras clave posicionadas es uno de los puntos más reveladores en una auditoría SEO. Permite saber qué visibilidad tiene actualmente la web, qué términos generan tráfico y dónde existen oportunidades de mejora.
Revisión de palabras clave actuales
Con herramientas como Semrush se puede identificar:
- Número total de keywords posicionadas y evolución histórica.
- Palabras clave principales que aportan más tráfico.
- Pérdida o ganancia de posiciones en los últimos meses.

Este análisis muestra si el proyecto está consolidando su presencia en buscadores o si, por el contrario, está perdiendo terreno frente a la competencia.
Distribución de posiciones
No todas las palabras clave tienen el mismo valor. Es útil analizar:
- Keywords en top 3 → máxima visibilidad y clics.
- Keywords en posiciones 4–10 → buena oportunidad de mejora con pequeñas optimizaciones.
- Keywords en segunda página → potencial de crecimiento si se refuerza el contenido.
Detección de problemas y oportunidades
Al revisar las palabras clave se pueden encontrar situaciones como:
- Canibalizaciones: varias páginas compitiendo por la misma keyword.
- Contenido poco optimizado: categorías o productos sin la keyword principal en H1 o en meta title.
- Brechas de contenido: búsquedas relevantes del sector en las que la web aún no está presente.
Integración con Search Console
Además de Semrush, Google Search Console aporta datos reales de clics e impresiones, útiles para detectar:
- Keywords con muchas impresiones pero bajo CTR → mejorar títulos y descripciones.
- Keywords con descensos de clics → revisar si han perdido posiciones o si hay problemas técnicos.
Mini-checklist de palabras clave y contenido
- ¿Cuántas keywords están activas actualmente y cuál es su evolución histórica?
- ¿Dónde se concentran las posiciones (top 3, top 10, segunda página)?
- ¿Existen canibalizaciones que limiten el rendimiento?
- ¿Las categorías y productos incluyen la keyword principal en títulos y encabezados?
- ¿Se han detectado oportunidades de nuevas keywords en el sector?
- ¿El CTR está alineado con el volumen de impresiones en Search Console?
Problemas adicionales a considerar
Más allá de los aspectos técnicos habituales, en muchas auditorías SEO aparecen problemas que, aunque no siempre se detectan con herramientas automáticas, tienen un impacto directo en la visibilidad y en la experiencia del usuario.
Idiomas y versiones duplicadas
Un error común es mezclar páginas en diferentes idiomas dentro de la misma estructura de URLs, lo que genera duplicados y confunde a Google.
- Lo recomendable es implementar una estrategia clara de internacionalización (subcarpetas /es/, /en/ o subdominios), con etiquetas hreflang bien configuradas.
- Si no se va a trabajar un segundo idioma, es preferible eliminar esas páginas para evitar duplicidad.
Enlazado en el footer
El footer suele incluir enlaces de utilidad, pero en ocasiones se enlazan páginas irrelevantes con etiquetas follow, lo que dispersa la autoridad del sitio.
Conviene revisar qué URLs se enlazan desde el pie de página y limitarse a las estratégicas.
Problemas de diseño o maquetación
Un fallo de diseño puede afectar a la experiencia de usuario y, de forma indirecta, al SEO.
- Ejemplo: un footer mal maquetado, elementos que se desconfiguran en móvil o secciones que no cargan correctamente.
- Aunque no siempre aparecen en un rastreo, es importante revisarlos manualmente.
Categorías con poco contenido o sin productos
En tiendas online es habitual encontrar categorías con muy pocos productos, lo que puede transmitir a Google poca relevancia y afectar la experiencia del usuario.
Se recomienda unificar categorías poco pobladas o reforzarlas con más productos y contenido optimizado.
Mini-checklist de problemas adicionales
- ¿Existen páginas en varios idiomas duplicadas o mal estructuradas?
- ¿El enlazado en el footer transmite autoridad solo a páginas estratégicas?
- ¿Se han detectado errores de diseño o maquetación que afecten a la experiencia?
- ¿Hay categorías con pocos productos que convenga reforzar o unificar?
Plan de acción y priorización
Una auditoría SEO no tiene valor si se queda en un listado de errores. El verdadero impacto llega cuando esos hallazgos se convierten en un plan de acción claro y priorizado.
Clasificación de acciones
Para ordenar el trabajo es útil aplicar un criterio doble:
- Impacto en el negocio: qué acciones generan mayor mejora en tráfico, visibilidad o conversiones.
- Esfuerzo de implementación: qué recursos, tiempo o complejidad requiere cada cambio.
Con esta matriz se pueden priorizar las tareas que tienen alto impacto y bajo esfuerzo, dejando para después las que requieren más recursos o tienen menor retorno.
Acciones críticas
Algunos aspectos deben resolverse de forma inmediata porque afectan directamente al rendimiento global:
- Errores de indexación y rastreo (404, 5xx, URLs mal configuradas).
- Problemas graves de Core Web Vitals o velocidad en móvil.
- Sitemap y robots.txt incorrectos que impiden la correcta indexación.
Acciones de optimización
Una vez resueltos los bloqueos principales, el siguiente paso es optimizar factores que mejoran la relevancia y la experiencia:
- Optimización de títulos, descripciones y encabezados.
- Mejora del enlazado interno y distribución de autoridad.
- Refuerzo de categorías con poco contenido o productos.
Acciones estratégicas
A medio y largo plazo, la auditoría debe alimentar la estrategia SEO:
- Generar nuevo contenido en torno a oportunidades de palabras clave.
- Desarrollar una estrategia de link building para ganar autoridad.
- Monitorizar KPIs y realizar auditorías periódicas para detectar nuevas áreas de mejora.
Por eso es recomendable realizar auditorías SEO periódicas que aseguren que la estrategia se mantiene alineada con los cambios de Google.
Mini-checklist de priorización
- ¿Se han clasificado las acciones según impacto y esfuerzo?
- ¿Se han corregido los problemas críticos de indexación y rastreo?
- ¿Se han optimizado títulos, descripciones y encabezados?
- ¿Se ha mejorado el enlazado interno y la arquitectura?
- ¿Existe un plan de creación de contenido y link building a medio plazo?
- ¿Está definido un sistema de monitorización y revisiones periódicas?
¿Concluimos?
Una auditoría SEO es mucho más que una revisión técnica: es el diagnóstico integral de la salud digital de un proyecto. Permite detectar errores invisibles, aprovechar oportunidades de crecimiento y establecer un plan de acción que conecte los objetivos del negocio con la visibilidad en Google.
A lo largo de la auditoría hemos visto cómo cada bloque aporta una visión complementaria: desde el análisis inicial del rendimiento y las palabras clave, hasta la revisión técnica, la optimización del rendimiento, la autoridad de enlaces y la correcta estructuración del contenido. Todo ello desemboca en un plan priorizado que marca el camino para mejorar posiciones y atraer tráfico cualificado.
Llegados a este punto, surge la duda de quién debe realizar la auditoría SEO: un consultor seo externo, una agencia o el propio equipo interno.
El verdadero valor no está en el listado de errores, sino en la capacidad de interpretar los datos y transformarlos en decisiones estratégicas. Una auditoría profesional no solo corrige fallos, sino que convierte el SEO en una palanca real de crecimiento.
En definitiva, una buena auditoría SEO es el punto de partida imprescindible para cualquier proyecto que aspire a dejar de ser invisible y competir en serio en los resultados de búsqueda.
Si estás pensando en contratar auditoría SEO, asegúrate de que incluya tanto aspectos técnicos como estratégicos para obtener resultados reales.
Si quieres una auditoría SEO adaptada a tu negocio, con un análisis en profundidad y un plan de acción claro, puedes ponerte en contacto conmigo. Será un placer ayudarte a que tu web alcance todo su potencial en Google.


